¿Cómo cumplir con «la otra carta»…?

El vídeo de IKEA «La otra carta de Navidad» nos ha tocado mucho… (para quienes no lo hayan visto, allí va…)

A raíz de ello pensé, vale, pero… ¿Cómo lo ponemos en práctica?

Leí un artículo de cómo buscar fórmulas flexibles que permitan trabajar y a la vez cuidar de la familia. Me frustró ver que básicamente eran IMPOSIBLES como: tener un trabajo donde hacer teletrabajo, cambiar de vivienda para estar cerca del cole, y del trabajo, contratar personal externo para las tareas domésticas, y bla bla bla…

Tengo 3 hijos, un trabajo, un sueldo que no me permite contratar a alguien que limpie por mí y el deseo y la frustración de no poder jugar con mis hijos tanto como me gustaría.

Así que he decidido haceros unas propuestas más concretas, que quizás no os convencerán o quizás sí, y estoy abierta a que me hagáis las vuestras, a ver si entre todos y todas empezamos un 2015 disfrutando más de los nuestros…

  1. Se pueden hacer las tareas domésticas con los hijos de una forma amena. Está claro que no todos los días, pero a menudo ponemos el piñón fijo y ni pensamos en hacerlo…

o   Podemos ir a comprar y que ellos tengan que ir buscando las cosas y trayéndolas al carro, o podemos jugar a que uno es el caballo con un carro (pasando el mango de la cesta por la cintura) y otro de los hijos va poniendo las cosas dentro… Es más lento pero también más ameno.

o   Nos pueden ayudar en la cocina (a cortar champiñones, a poner la salsa, a rallar el tomate, a limpiar los calamares, a batir los huevos, etc.)

o   Podemos darles un trapo para que quiten el polvo después de echar el producto nosotros… (les encanta!) O limpiar los cristales (eso sí que es trabajo doble )

  1. Recuerdo la frase de “más vale poco y bueno que mucho”. Cuando yo era pequeña mi padre trabajaba hasta tarde, llegaba justo antes de que nos acostáramos, pero aunque estuviera cansado siempre tenía 15 minutos para nosotros. Nos hacía cosquillas, jugábamos al escondite, o nos leía un cuento. Y de mayor me he dado cuenta de que eso es realmente estar disponible. Eso sí, cuando estemos, el teléfono debe apagarse y no pensar en nada más que en jugar, ¡dejémonos llevar!
  1. Hay veces que alguno de mis hijos me pide “mamá juegas conmigo?” y yo respondo, “sí, acabo esto y voy” y el “esto” se transforma en el “aquello” y en “lo de más allá”. Hay montones de cosas que me lío a hacer que realmente no son necesarias (¿esa lavadora hacía falta ponerla en ese preciso instante?, y ¿Ese email/whapp/llamada lo tenía que responder realmente en ese preciso instante? Y… Si coges el hábito de preguntarte un segundo si es realmente necesario hacer “ESO” o si puede esperar, a menudo nos damos cuenta que no hay nada TAAAN urgente…
  1. El fin de semana a veces tenemos tantos planes que parece que tengamos la agenda de un político. No es necesario. A veces, simplemente jugar en casa, pintar con ellos, hacer una manualidad, etc. les parecerá mucho más divertido que el espectáculo o el chiquipark de turno. Porque lo hacemos juntos. ¡Y además es mucho más económico!
  1. Como madre de tres hijos me he propuesto hace un tiempo intentar pasar un rato con cada uno de ellos (a la semana) en exclusiva. De hecho, me he dado cuenta que no tiene por qué ser toda la tarde, con 45’es suficiente. Me voy a la biblioteca, a merendar o al parque, y es fantástico.
  1. Antes de acostarse, hacerles un masaje, leerles un cuento o contarles algo que nos ha pasado en el día puede ser genial.
  1. Intentar desayunar, comer o cenar juntos. Sin prisas, donde podamos contarnos lo que queremos hacer o hemos hecho, como nos hemos sentido., etc.
  1. Por último, aceptar que no somos superwomans ni supermans, que no siempre se puede llegar a todo, aunque si lo intentamos y ponemos la intención ¡¡ya es mucho!!

FELICES FIESTAS Y OS DESEO UN 2015 REPLETO DE BUENOS MOMENTOS!!!

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